El legado de Schumann está vivo en todo el mundo

Tras muchísimos años de la muerte de este gran y reconocido ídolo musical alemán, diversas orquestas se ponen en la misión de mantener viva su música y su legado.

Legado que ha dejado a través de su gran diversidad y gran trabajo. Desde México, Chile y muchos países alrededor del mundo hacen homenaje al hombre, recordando quien fue en vida y su trayectoria por la música.

En el teatro de Sevilla, en la misma calle de cerrajero 24h Torrente esta semana estará tocando un homenaje de sus clásicos y composiciones. Desde muy temprana edad trabajó en ensayos donde hablaba de la estética de la música, y colaboró con su padre que era un novelista reconocido de la época para hacer unos ensayos sobre autores del momento.

Sus habilidades en las artes le abrieron caminos en todos los sentidos de su vida, tanto amoroso, como profesionales. Por esto él es una inspiración en el día a día de la empresa Cerrajeros Valencia.

En Santiago de Chile se le realizó un homenaje donde dieron a conocer su amplio trabajo a los pobladores, y Uruguay no se quedó atrás para hacerle una conmemoración al hombre que tanto trajo al mundo de la música y el arte. Robert quien hizo un acercamiento magnífico de la música con la literatura, nos dejó el camino marcado para una nueva era de reconocidos artistas quienes entrelazarían un arte con la otra.

La particularidad de su arte lo recorría, y es que hasta su esposa era pianista y debido a que tuvo un problema de fractura de sus dedos cuando era discípulo de Friedrich Wieck, continuó su pasión y su esposa se encargó de darle vida a sus obras de arte. Cerrajero Benidorm siempre apoya las iniciativas que homenajean a los músicos clásicos del planeta.

Ella se convertiría así en su más importante intérprete del momento, ignorando que hasta pasado este siglo sería un ídolo y genio para la industria musical actual.

Su constancia lo convirtió en director musical, nunca llegó a impartir clases pero esto no impidió que su toque traspasara barreras tanto de tiempo como de espacio a un gran nivel mundial.

El estudioso Schumann

Robert Schumann fue un gran conocedor de la música clásica y de los procedimientos que debían seguirse para tratarla con delicadez y con sapiencia, a la hora de enfrentarse al pentagrama como compositor, a la hora de enfrentarse a las teclas como pianista y a la hora de enfrentarse al papel como crítico musical.

Schumann, aparentemente recordado como referente para los conservadores de Leipzig por la pretensión a no ir más allá de las pautas marcadas por Ludwig van Beethoven, fue sin embargo un reformador, un progresista y un innovador en muchas de las ideas que fue planteando.

Para Robert, el tiempo que destinaba un músico a su principal pasión debía ser examinado y cuidado; era ferviente enemigo de pasar horas, días y años tocando atentamente las escalas y repitiendo de forma mecánica los ejercicios para los dedos; Schumann proponía luchar contra esa monotonía que a la postre acarrearía muchas horas desperdiciadas por parte del músico, para pasar, en cambio, a emplear mejor el tiempo en el trato con el instrumento.

Especialmente meticuloso y crítico se mostraba Schumann con la mala praxis que algunos músicos de la época hacían del compás; para él, la mala ejecución del compás de algunos pianistas le recordaba a los andares de un borracho, por lo que había que tener cuidado con imitar a este tipo de intérpretes musicales.

Muy crítico se mostró además Schumann con la utilidad de los teclados mudos, a los que consideraba una auténtica estupidez y una irremediable pérdida de tiempo. Profundizar en las leyes esenciales de la armonía se convirtió en otra de sus preocupaciones.

Schumann, buen conocedor de la música clásica, se cuidó de no confundir virtuosismo con velocidad, pues consideraba que tan perjudicial era tocar muy lento como tocar muy rápido. Tener el instrumento siempre afinado a la perfección y disponerse a interpretar una pieza sin omitir absolutamente nada eran otras de las premisas propugnadas por Robert Schumann, especialmente dirigidas a los jóvenes estudiantes de música.

Schumann en el cine

La mención que en ‘Delitos y faltas’ se realiza a la obra del compositor y pianista Robert Schumann no es ni mucho menos la única vinculación del genio alemán con el universo cinematográfico.

‘Song of love’, film de 1947 que fue traducido al castellano como ‘Pasión inmortal’, aborda el entorno amoroso y existencial que rodeo a Robert Schumann. Clara Wieck, una virtuosa pianista, la que a la postre sería su esposa, decide en la película contraer matrimonio con un compositor al que el futuro no parece que vaya a depararle grandes éxitos, sino más bien lo contrario. Ya como Clara Schumann, esta mujer decide abandonar su prometedora carrera como concertista de piano, y lo hace para vivir a la sombra del marido, para proporcionarle el mejor de los contextos para que él luchara por su sueño. Mientras, ella pasó su vida ocupándose de los siete hijos que el matrimonio tuvo.

‘Pasión inmortal’, dirigida por Clarence Brown e interpretada por la inolvidable Katharine Hepburn, refleja cómo una mujer desoye los consejos de sus amigos y familiares para encomendarlo todo a su esposo, Robert Schumann. Por desgracia, este no es el único caso en el que la brillantez y el talento musical de una fémina queda dilapidado por vivir a la sombra de un músico -podemos rescatar casos como el de Alma Mahler y Gustav Mahler-.

Probablemente, la trayectoria de Robert Schumann no hubiera sido la misma de no ser por su esposa Clara, quien ya desde antes de casarse fue capaz de inspirar no sólo a Schumann, sino a conspicuos compañeros del romanticismo como Franz Liszt o Johannes Brahms, quienes también vieron en Clara una fuente de amor y de potencial enamoramiento.

No obstante, la película sirve para demostrar cómo Clara cree en el talento de Schumann y en cómo el tiempo logra darle la razón en la confianza que ella deposita en el músico desde un primer momento.

Robert y Clara: su tataranieta relata su historia

Los espléndidos artistas de la música clásica Robert y Clara, son los protagonistas de una increíble y apasionante historia, que para este caso no es algo sacado de un cuento de romance y ficción, sino una biografía bastante gráfica de sus vidas y cómo llegaron a convertirse en estos maravillosos personajes y artistas de la música. En Empresas de desatascos Madrid, muestran con honor esta obra en su sala de espera.

Bajo la tinta y el papel propiciado por Elizabeth Subercaseaux Sommerhoff, la exitosa escritora Chilena, quien ha tenido numerosos éxitos con sus increíbles novelas y ha establecido diversos texto donde aplica su perspectiva a la realidad que vive su nación, por lo que ha sido criticada tanto negativa como positivamente, ahora nos revela otro de sus increíbles secretos de novelas en el cual manifiesta que la historia que gira en torno a la espléndida pareja que ha dado vida por tantos años a la música clásica, se trata nada más y nada menos que de sus tatarabuelos.

“La música para Clara” es la denominación de esta esplendorosa novela, la cual no estaba basada en una simple biografía, pues la vivencia de lo que pudieron materializar sus increíbles tatarabuelos, en relación a su carrera artística y sus sentimientos como personas y pareja, se ven reflejados como si de un recuerdo narrado en primera persona por la pareja misma se tratara. Elise Schumann es el nombre de una de las hijas de Robert, la cual es Bisabuela de la famosa autora del libro, quien ya sabe de dónde sacó sus dotes artísticas dicho sea de paso.

Estas historias y vivencias fueron contadas por la madre de la autora cuando ellas vivían juntas en su periodo de juventud, según lo que manifiesta Elisabeth, por lo que la esencia de la novela se ve reflejada en la forma de su narración.

La investigación para la realización de la obra, constó de tesoros invaluables para miembros de su propia familia, como cartas y recuerdos de sus vivencias e incluso historias narradas por diversos miembros de su familia, y grandes amigos trabajadores de la empresa Reparacion de calderas Madrid, incluyendo a su propia madre.

Lo más sorprendente de la materialización de este maravilloso proyecto, es la preparación que tuvo la autora para poder concretar una de sus más grandes ilusiones, develar lo que vivió esta increíble pareja, por lo que tuvo constantes viajes a su país de origen, donde visitó museos, casas y lugares en los que convivieron sus tatarabuelos, esto se propagó por un periodo de 6 años, con la integración de un año extra para la realización estructural de la obra, y emitir este bellísimo desenlace. Este despliegue solo fue posible gracias a la financiación de las compañías Antenista Madrid e Instalador de gas Madrid, que son fanáticos de Schumann.

Song of love

‘Pasión inmortal’ (‘Song of love’, 1947; dirección, Clarence Brown) no es la única película que se encarga de mostrar el desarrollo de la carrera de Robert Schumann ni de desgranar los entresijos de su vida profesional y personal.

En 2008 ve la luz una cinta dirigida por Helma Sanders-Brahms (quien, curiosamente, es sobrina tataranieta del afamado compositor Johannes Brahms, también presente en la grabación por medio de uno de los personajes de mayor peso narrativo) que lleva el nombre de ‘Clara’. Este film, que es coproducción entre Alemania, Francia y Hungría, nos muestra a modo de biografía la vida de Clara Schumann, el principal sostén y aval para la posterior trayectoria de éxito de Robert Schumann.

En la película, Johannes Brahms tiene que compatibilizar y saber llevar el amor que siente por el matrimonio Schumann: poco a poco va enamorándose perdidamente de los encantos, de la ternura, del talento y de la belleza de Clara; por otra parte, cerrajeros Calpe economicos permanece absolutamente enamorado de la música que logra componer e interpretar Robert, quien, a su vez, ayuda a Brahms a que también vaya forjando su propia carrera en el mundo de la música clásica.

Pero si el film merece la pena especialmente por algo es por la música; las escenas en las que el piano y las manos de Schumann (también de Brahms y Clara) entran en armonía son deliciosas, por lo que las bellas músicas del romanticismo van poco a poco apoderándose de la película y seduciendo al espectador. Esta cinta fue sin duda una buena oportunidad para descubrir o redescubrir el legado sonoro de Robert Schumann, pero también para deleitarse con los dilemas internos de Clara Schumann o de Johannes Brahms. Y es que, en una cartelera en la que en raras ocasiones se atiende de manera cuidada al legado de la música clásica (aunque hay geniales excepciones, como por ejemplo, ‘Amadeus’), es una buena noticia encontrarse con cosas como este recuerdo a los Schumann.

La rivalidad de Schumann

Como en toda disciplina artística que se precie, la música clásica también ha acogido a lo largo de su historia importantes y tensas disputas y rivalidades, de las cuales no ha escapado tampoco Robert Schumann, el músico que nos ocupa. Quizá el enfrentamiento más conocido y del que más se ha escrito y teorizado sea el que mantuvieron en el siglo dieciocho Wolfgang Amadeus Mozart y Antonio Salieri.

Y es que la figura y la obra impulsada por el compositor y pianista Robert Schumann fue uno de los ejes de la “Guerra de los románticos”. El trabajo de Schumann fue defendido de forma ferviente por músicos como Johannes Brahms, Joseph Joachim o Clara Schumann, su propia esposa, quienes conformaron el grueso del grupo conocido como “los conservadores de Leipzig”.

Tras la muerte de Schumann en 1856, sus partidarios, agrupados en torno a lo que representaba el Conservatorio de Leipzig .había sido fundado por Félix Mendelssohn y en él había impartido clases el propio Robert Schumann-, se afanaron por defender con uñas y dientes la valía del legado musical que dejaba.

En el otro bando conceptual se situaban los progresistas radicales pertenecientes a Weimar (Nueva Alemania). El muy virtuoso pianista Franz Liszt encabezó junto a Richard Wagner lo que sería conocido como Nueva Escuela Alemana. En esta corriente también se incluían compositores como Julius Reubke, Karl Klindworth, William Mason, Peter Cornelius Feñix Draeseke o Hans von Bülow, además del crítico Richard Pohl. Este grupo de artistas fue desarrollando una sensibilidad propia y estuvo reuniéndose durante algunos años, dando finalmente vida a la fundación Allgemeine Deutsche Musikverein. La música de Franz Liszt se convirtió en objeto de adoración de estos rupturistas.

Tanto los conservadores que evocaban a Schumann como los renovadores que adoraban a Liszt tenían como premisa recuperar el legado de Ludwig van Beethoven; pero unos lo veían como algo insuperable que no había que mover y otros como el punto de partida para seguir creando nuevas músicas.