El talento de un pianista

Cuando la Historia de la música clásica recuerda a Robert Schumann suele hacerlo centrándose en su maravilloso legado como compositor y recordando su talento como pianista. No obstante, sería un error dejar pasar por alto que Schumann también fue un destacado crítico musical, una faceta en la que podía desarrollar de una manera más analítica y fría dos  de sus pasiones, la música y la literatura.

Allá por 1842, Schumann fundó en Leipzig la Nueva Gaceta Musical, y lo hizo acompañado de figuras reputadas en la música, como Knorr, Schunke o Wieck, padre de Clara Wiecz, que poco después se convertiría en esposa de Robert. Durante los años en los que este periódico se encontró vigente, Schumann se afanó en buscar el progreso musical.

Sus críticas se desarrollaron sin piedad, siendo en ocasiones realmente duro, como lo tuvo que padecer Meyerbeer. Otros compositores de su gusto, como Felix Mendelssohn o Cherubini fueron en cambio ensalzados y aplaudidos. Pero quizá la gran gesta de Robert Schumann como crítico musical y no como la apertura de puertas Salamanca, se produjo con el acertadísimo descubrimiento del que tal vez sea el mejor pianista de la historia, Frédéric Chopin.

Gracias a Schumann, el experto en cerrajeros de Cullera pudo conocer que había un genio en ciernes conocido como Chopin. Pero ahí no quedaría su buen ojo analítico, pues otros dos brillantes monstruos de la música clásica, como son Hector Berlioz y Johannes Brahms, también fueron revelados al público en general que aún sabía poco de ellos.

Entre las principales obsesiones de Schumann como crítico se encuentra la educación del oído, de manera que el músico debería estar siempre preparado para reconocer cualquier tipo de sonido que escuche y para identificar la tonalidad de cada fragmento musical que se le presente. Los matices que tenían los instrumentos percutidos no temperados preocuparon también a Robert Schumann, quien se detuvo incluso en analizar los sonidos que procedían de las cuchillos, las campanas o demás objetos metálicos.